Mayor recaudación en la economía nacional compensaría la baja de retenciones en soja del 2018.

Ante la baja progresiva en el año 2018 de la alícuota de los derechos de exportación de poroto de soja que significaría al final de este período una reducción de la alícuota del 30% al 24% (y del resto de los productos del complejo), hemos realizado una estimación para verificar si los mayores ingresos que va a tener el productor agropecuario y el gasto posterior que va a hacer con esos recursos en la economía nacional; le permitirá al Gobierno Nacional/Provincial y Municipal recuperar la recaudación que dejaría de percibir en concepto de retenciones.

Autor: Julio Calzada de Bolsa de Comercio de Rosario - 05/01/2018


En nuestro informe del 29 de setiembre de 2017 habíamos estimado que la baja en la recaudación de los DEX de soja podía significar 1.039 millones de U$S menos en el año 2018. En este estudio quisimos ver si se compensa esa caída en la recaudación de los DEX con los mayores pagos de impuesto que realizarán los hombres de campo y la mayor recaudación que surgirá del aumento en la actividad económica del país por este gasto adicional que harán los productores.

Conforme los supuestos adoptados, los productores estarían pagando cerca de 373 millones de U$S adicionales de impuestos (principalmente impuesto a las ganancias) y el mayor gasto que realizarían en la economía nacional generarían otros 723 millones de U$S en tributos nacionales, provinciales y municipales. De esta forma se compensaría la baja en la recaudación de los DEX en soja (1.039 millones de U$S) y existiría un excedente a favor del fisco nacional, provincial y municipal de 57 millones de U$S.

Para esta cuantificación procedimos a estimar dos escenarios. El primer escenario es con retenciones al poroto de soja del 30% y el segundo es con una alícuota del 24%, tal como quedará fijada a finales del 2018. Se han estimado -para ambos escenarios- los Ingresos Brutos del productor, sus costos de explotación, márgenes brutos y netos y los impuestos que estaría pagando. Los mismos se han consignado en U$S/ha. Se computaron los siguientes impuestos: Impuesto a las ganancias, impuesto a los bienes personales, impuesto a los débitos y créditos bancarios, la tasa vial o de mejora de caminos, Impuesto de sellos e impuesto inmobiliario rural provincial. En los impuestos provinciales se adoptaron supuestos de alícuotas impositivas y liquidaciones de la provincia de Santa Fe para productores específicos.

Conforme puede verse en el cuadro N°1, la mayor rentabilidad del productor por la baja de DEX en soja haría que pague cerca de 373 millones de U$S adicionales de impuestos en el año, principalmente en concepto de impuesto a las ganancias.

Posteriormente, procedimos a analizar la mayor recaudación impositiva que surgiría por el mayor gasto que realizaran los productores con ese ingreso adicional que surge por la baja de retenciones.

En el cuadro N°2 se ha estimado que los hombres de campo percibirían aproximadamente 48 U$S/ha adicionales por la baja de retenciones -son números promedios- luego de pagar todos los impuestos. En 18 millones de hectáreas cosechadas, la masa adicional de recursos a gastarse en la economía sería de 870 millones de U$S. Hemos supuesto que los productores podrían ahorrar temporariamente cerca del 20% de ese ingreso y gastar el 80% restante en diversas operaciones de compraventa, comerciales, financieras y de servicios. En consecuencia, estaría en condiciones de gastar -inicialmente- aproximadamente unos 696 millones de U$S.

Los productores, a este ingreso adicional, lo gastarán en la economía nacional. Podrán decidir invertir en equipamiento, máquinas y/o rodados o sembrar más con lo cual aumentarán las erogaciones futuras por insumos, labores, cosecha, seguro, flete, gastos de comercialización, erogaciones por estructura y administración, etc. El que vende insumos o presta servicios de transporte camionero, por ejemplo, al recibir estos nuevos ingresos adicionales los gastará en su actividad o en otros sectores de la economía nacional. Lo mismo el que vende una pick-up o una sembradora. En consecuencia, este mayor gasto futuro de 696 millones de dólares se multiplicará en numerosas operaciones comerciales dentro de la economía del país, generando en todas ellas, aumentos en la recaudación de impuestos nacionales (por ejemplo, el IVA), provinciales (por ejemplo Impuesto a los Ingresos Brutos) y municipales (derecho de registro e inspección), etc. Es lo que se conoce habitualmente como efecto multiplicador del gasto. Teóricamente se define al efecto multiplicador como el conjunto de incrementos que se producen en la Renta Nacional de un sistema económico (PBI) a consecuencia de un incremento externo en el consumo, la inversión o el gasto público. Al no contar con un multiplicador del gasto estimado para la economía argentina y específicamente para la cadena de valor de la soja, hemos decidido aplicar un multiplicador similar al utilizado en el maíz en Estados Unidos. El mismo asciende a 3,5 y fue estimado en el año 2009. Por razones de prudencia, al tratarse del caso argentino y al no ser el mismo cultivo, lo hemos fijado más bajo: en 3.

Luego para estimar la futura recaudación de impuestos nacionales, provinciales y municipales, le aplicamos a la cifra consignada un coeficiente de presión tributaria consolidado del 34,6%. Este valor surge de un informe de los especialistas Marcelo Capello, Néstor Grión y Pedro Degiovanni en la revista Novedades Económicas del IERAL-Fundación Mediterránea. Allí se consigna que el año 2015 terminó con una presión tributaria consolidada de 34,6% del PIB en Argentina, casi 16 puntos porcentuales mayor que en el año 2000. Aplicamos este porcentaje.

De esta forma, el mayor gasto que realizarán los productores y el resto de los actores en la economía nacional podrían estar generando otros 723 millones de U$S en tributos nacionales, provinciales y municipales. Se compensaría la baja en la recaudación de los DEX en soja de casi 1.039 millones de U$S y existiría un excedente a favor del fisco nacional, provincial y municipal de 57 millones de U$S.

Es importante destacar que la reducción de los derechos de exportación que se implementó a finales del 2015 ha traído como efecto benéfico una mayor área sembrada y producción de trigo, maíz y girasol; lo cual redunda favorablemente en las rotaciones y en la sostenibilidad ambiental del sistema.